lunes, 20 de abril de 2015

VIDEO AILE GABINETE DE TERAPIA FAMILIAR Y DE PAREJA



Hay muchas razones por las que podemos comenzar una terapia. 
En Aile te acompañaremos en ese proceso en el que el principal recurso eres tú.


Si quieres iniciar un cambio en tu vida llámanos al 658757145.

jueves, 24 de abril de 2014

CINCO CLAVES PARA AUMENTAR TU AUTOESTIMA


¿Cómo anda tu autoestima? Esa parte de tu personalidad con la que afloran tus sentimientos hacia ti mismo requiere el mismo cuidado que todo tu ser. Sin embargo, algunas veces no nos damos cuenta de todo lo bueno que tenemos, pues nos bloquean nuestros complejos, los sentimientos de culpa y los pensamientos negativos hacia todo lo que somos, hacemos o dejamos de hacer.

¿Quieres rescatar tu autoestima de la calle de la amargura? ¿Qué tal si te auto-motivas y tomas acción mediante estas claves que aquí te presentamos?

1. Rememora tus éxitos y buenos atributos
No te abrumes recordando lo mal que te portaste con tu hermano cuando ambos eran niños. Tampoco recuerdes lo mal que te veías con frenillos cuando tenías 12 años. Mejor trae a tu mente los comentarios positivos por tu excelente desempeño laboral. O recuerda cuánto aprecia tu hermano que le ayudes a cuidar a tus sobrinos cuando tiene una cita de negocios.

Encuentra todas tus buenas cualidades y recuerda los éxitos que has logrado en tu vida, por pequeños que a ti te parezcan. Tener presentes esos buenos pensamientos te ayudará a valorar tu persona y elevar tu autoestima.

2. No te compares con los demás
Cada persona tiene sus propias cualidades y, por supuesto, tú no eres la excepción. No te preocupes por esos atributos que quisieras tener, semejantes a los de las estrellas de cine. Mejor piensa en lo afortunad@ que eres de tener a tus seres queridos y a tus amistades. Valora que tienes salud, que tus facultades mentales te hacen una persona inteligente. Recuerda las buenas oportunidades que te ofrece tu trabajo, lo que aportas a los demás.
Probablemente haya muchos que envidiarían todo eso que tú tienes hoy y que quizás no valoras lo suficiente.

3. Encuentra la raíz de tu falta de autoestima
Es posible que hayas tenido una niñez compleja, en la que sentías que todos elogiaban a los demás niños, mientras nadie prestaba atención a tus logros. ¿El apodo por el que te conocían en la escuela te hacía sentir inferior a los demás? ¿Eras demasiado alto o demasiado bajo con relación a los demás niños de tu edad?

Es necesario encontrar el fondo de nuestros sentimientos negativos. Casi todos tenemos algún aspecto de nuestra personalidad que no nos gusta. Pero eso no significa que debas enfocarte únicamente en ello, pues eso solo te hará sentir mal. Mejor trata de analizar de qué manera esos pensamientos se relacionan con la forma como ahora te sientes. Analizar esos pensamientos en su justa medida te ayudará a elevar tu autoestima.

4. Date el valor que mereces
Esto tiene que ver con la manera en que te percibes a ti mismo. Obsérvate frente a un espejo y enumera las cualidades que percibes. Si no puedes detectar características positivas en ti mismo, tendrías un indicio de que, probablemente, tu autoestima ande por los suelos.
A veces ayuda anotar los defectos que encuentras en tu persona. Al leerlos uno por uno puedes analizar si realmente se trata de un defecto, un error, o algo a cambiar. Puedes llegar a descubrir que, curiosamente, en algunos casos, lo que consideras negativo en ti mismo es percibido como una virtud por quienes te rodean.

En todo caso, tú eres quien tiene la última palabra; solo tú puedes saber si un aspecto de tu personalidad te hace feliz o no. No obstante, al realizar este análisis evita caer en los extremos de la justificación o de la crítica despiadada; ambas actitudes son igualmente perjudiciales. Aunque difícil, trata de ser objetivo y justo con ti mismo.

5. No te ancles en el pasado
Si tienes algo que te avergüenza de tu pasado, déjalo ir. En la vida todos cometemos errores. Si ya recapacitaste al respecto y la parte afectada te ha perdonado, no insistas en torturar tu autoestima pensando que eres la persona más mala del mundo. Si insistes en poner el dedo en la llaga, no harás más que subestimarte a ti mismo.

¡Dale estas palmaditas a tu autoestima! No olvides la importancia que tiene cuidarte y quererte a ti mismo.


viernes, 28 de marzo de 2014

CAMBIO DE DIRECCIÓN

Buenos días!!!!
Con la llegada de la primavera (y esperamos que el buen tiempo) hemos decidido hacer un cambio de despacho.
La nueva dirección es C/ Sangüesa, 17 en Pamplona. Estamos integradas en un centro de servicios de salud y contamos con un espacio más acorde a nuestros servicios.
Os animamos a que podáis venir a conocer el centro. En unos días colgaremos las fotos
Podéis encontrarnos en el 658757146.
Que paséis un buen fin de semana!!!

viernes, 28 de febrero de 2014

Mantener unos límites razonablemente saludables con la gente tóxica puede llegar a ser difícil. Eso es porque en general este tipo de personas no quieren que tengas tus propios límites. Puede que no sea una decisión consciente, simplemente a menudo es la única estrategia de relación que conocen. Lo cierto es que, independientemente de si es intencional o no, el resultado es el mismo: Tus límites son violados.

¿Cómo podemos entonces mantener nuestra posición ante estas personas? Te ofrecemos a continuación algunas sugerencias:

1 . Darte cuenta de que tus necesidades son importantes.

Cuando dudas de tu propia importancia estás permitiendo que las manipulaciones de ciertas personas difíciles o tóxicas obtengan un punto de apoyo. Sin embargo, cuando entiendes que tu tiempo, tu dinero, tu dignidad y tus necesidades son vitales para tu bienestar, es más fácil poner en su sitio a las personas que quieren romper tus límites.

Si a menudo tienes dudas sobre tu propia importancia, pueden serte útiles algunas de estas sugerencias:

- Estar con personas que te aprecian. Tu grupo social es como un espejo que refleja tu propio valor.  Puedes elegir entre rodearte de gente difícil, egoísta que refleje tu baja autoestima, o puedes rodearte de gente amable, que te respetan y te cuidan y te ayudan a creer que eres digno de ese amor y cuidado.

- Consulta a un terapeuta. La terapia ayuda a construir y reforzar la autoestima y a localizar los obstáculos que te están impidiendo llegar a valorarte a ti mismo apropiadamente.

- Se realista y objetivo. Crea una lista con cada una de las formas en que ayudas a hacer del mundo un lugar mejor. Por ejemplo, seguro que eres un buen amigo de alguien, que haces sonreir a tu cónyuge o tus amigos de forma regular, o que estás comprometido con el reciclaje. Sólo por ser humano ya mereces una serie de derechos fundamentales y de respeto, pero si te fijas un poco más seguro que puedes encontrar cualidades únicas sobre ti mismo.

- Se justo contigo. Si crees que todas las personas merecen respeto, esto te incluye a ti. Si permites que otros te traten como basura, y crees además que tienen derecho a hacerlo, no estás siendo justo.

2 . Ser firme y amable.

Ser firme no significa ser insensible, menospreciar o lastimar a otra persona. Se puede ser firme y amable al mismo tiempo.

3 . Tener expectativas realistas.

Si conoces a una persona que no respeta tus límites y tienes claro que será difícil mantener una relación, debes limitar la cantidad de tiempo que interactúas con ella si esperas mantener tus límites a salvo. No esperes nada bueno, aunque a priori pueda resultar difícil.

4 . Mantenerse alejado.

Muchas veces es importante hacer frente a la gente tóxica, levantarse por sí mismo, y tal vez incluso ponerlos en su lugar, pero a veces alejarse es una estrategia más razonable. Algunas personas son simplemente demasiado tóxicas para enfrentarlas.

5 . Saberse responsable.

Recuerda que proteger tus límites depende exclusivamente de ti. Las personas tóxicas quieren que creas que tu reacción es exagerada o inapropiada, pero recuerda que su único objetivo es hacerte bajar la guardia.

Es típica la situación en que alguien te ridiculiza de manera constante, y cuando te hartas y le pides que deje de hacerlo, te responde que no sabes aguantar una broma. Ante una situación así es importante evaluar el contexto y decidir cómo actuar para que cese en su conducta en el futuro. Es tu decisión cómo y cuando hacerlo y estás en tu perfecto derecho.


En cualquier caso, cuando una persona tóxica intenta violar tus límites, se abre ante ti una gran oportunidad para comprender mejor lo que eres y lo que es importante para ti, y también para hacer crecer esa necesaria voz que te ayudará a reclamar tu territorio, defender tus derechos y declarar lo que vales.

miércoles, 12 de febrero de 2014

5 CLAVES PARA SER ASERTIVO!!!!!!!!

Mejorar la capacidad asertiva requiere cambiar primero la forma de pensar. Necesitamos deshacernos de las limitaciones que en forma de creencias incorrectas o distorsionadas nos impiden ser asertivos. Hoy ofrecemos algunas sugerencias para que nuestra forma de pensar ayude a aumentar nuestra capacidad asertiva, en lugar de limitarla:

1. Establece límites claros.

El primer paso para dejar de ser una presa fácil es el establecimiento de límites. Los límites son las reglas que cada cual se crea para sí mismo, y que guía y dirige a los demás en cuanto a lo que es un comportamiento permitido a su alrededor. Las personas pasivas normalmente no tienen esos límites y permiten que otros invadan su espacio y sus propios derechos.

Hay una serie de límites que no son negociables. Cosas con las que estamos comprometidos profundamente: la familia, la salud, la fe, las aficiones, el bienestar psicológico, etc, Estos límites nos definen como personas. Si aún no conoces cuáles son tus límites innegociables, tómate un tiempo para averiguarlos. Una vez hecho, debes establecer un compromiso firme y permanente con ellos.

2. Asume la responsabilidad de tus propios problemas.

La “buena gente” confía en que alguien vendrá a arreglar sus problemas. La persona asertiva entiende que sus problemas son su propia responsabilidad. Si ves algo que necesita cambiar en tu vida, toma medidas al respecto. Si no estás contento con algo en tu vida, empieza a cambiar las cosas ahora.

3. No esperes a que la gente lea tu mente.

A menudo esperamos que los demás reconozcan nuestros deseos y necesidades sin tener que decir una palabra. Sin embargo, la lectura de la mente no parece algo posible en un futuro próximo. Si quieres algo dilo, si algo te molesta, habla. Nunca asumas que la gente conoce todas tus necesidades o deseos. Generalmente no suele ser tan obvio como podemos pensar.

4. No eres responsable de cómo se sienten o se comportan los demás.

Las personas pasivas y las agresivas comparten un problema similar: ambas se creen responsables de cómo se sienten o se comportan los demás, aunque de manera diferente.

La persona agresiva asume la responsabilidad de la conducta y las emociones de los demás, ejerciendo su voluntad a través de la fuerza física, mental o emocional.

El sujeto pasivo sin embargo asume la responsabilidad de la conducta de los demás doblegando constantemente su voluntad a la voluntad de otros. Sienten que es su obligación asegurarse de que todo el mundo es feliz, incluso si eso significa que ellos mismos son absolutamente infelices.

La persona asertiva reconoce que no es su misión controlar o preocuparse por el comportamiento de los demás y que es sólo responsable de la forma en que se comporta y se siente. No vas a creer la cantidad de estrés y ansiedad que dejarás por el camino una vez que entiendas esto.

Esto no quiere decir que debas ser un idiota desconsiderado y no debas tener en cuenta los sentimientos o situaciones de los demás. Sólo significa que no es necesario ser tan excesivamente considerado como para dejar de defender tus valores para no molestar u ofender a alguien. Esa es su responsabilidad, no la tuya .

5. Eres responsable de las consecuencias de tus palabras y acciones.

La afirmación de uno mismo no es una tarea fácil, y puede llegar a tener consecuencias desagradables. Pero parte de ser asertivo es asumir la responsabilidad de esas consecuencias, pase lo que pase. Hacer frente a esas consecuencias es mucho mejor que tratar de vivir una vida frustrada e infeliz.

La asertividad lleva tiempo. No pienses que mágicamente te convertirás en una persona asertiva con sólo leer este artículo. La asertividad requiere tiempo y práctica. Vas a tener días buenos y días malos. Sólo sé persistente con tus esfuerzos y obtendrás los frutos esperados.

viernes, 31 de enero de 2014

CÓMO DETECTAR LA DEPRESIÓN JUVENIL

La depresión es una enfermedad que afecta a entre un 1% y un 7% de los menores y el número de casos aumenta en relación con la edad. La detección precoz se convierte en clave para un mal en ocasiones enmascarado por los prejuicios sobre la adolescencia.
   Las ventanas temporales por las que se 'cuela' en mayor medida el trastorno depresivo están entre los 13 y los 14 años y entre los 17 y los 18. En estos periodos se intensifican las presiones sociales sobre los más jóvenes, la familia deja paso al grupo de amigos como estructural social básica y las exigencias escolares son mayores que en etapas anteriores, se une a todo ello los cambios físicos propios de la edad.
   Según explica Josefina Castro, de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (AEPNA), la historiapersonal del niño o adolescente es clave para entender y diagnosticar el trastorno. La predisposición genética es uno de los principales factores desencadenantes de la depresión entre los más jóvenes, por lo que debe ser tenido muy en cuenta en su diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
   Además la ansiedad en los más jóvenes puede convertirse en laantesala de la depresión si no se trata a tiempo. Para Castro, los menores que se muestran muy ansiosos ante situaciones escolares, con los amigos o familiares son más propensos a la depresión, por lo que esfundamental pedir consejo especializado.
Señales de alarma
   La doctora Castro señala que existen una serie de indicios que pueden ayudar a los padres a detectar pronto en sus hijos una incipiente depresión. Entre estos 'síntomas' se incluyen:
- Un estado de ánimo en el que prima la tristeza.
- Irritabilidad que se traduce en frecuentes enfados.
Pérdida de la ilusión en aspectos que antes eran fuente de placer.
- Deseo de aislamiento que se traduce en no querer salir con los amigos.
- Descenso del rendimiento escolar.
- Pérdida del apetito y dificultades para dormir.
- Consumo de drogas como vía de escape.
Cómo actuar
   Aunque algunos de estos síntomas, como el consumo de drogas, son por si mismos motivo de consulta con especialistas de la salud otros pueden considerarse normales de la edad. Castro aconseja cuando existe cualquier tipo de duda acudir al centro de salud y no pensar que la situación puede mejorar por sí sola.
   Es clave además, según la experta, conseguir la derivación a un psiquiatra especializado en esta franja de edad ya que sabrá realizar las preguntas adecuadas y detectar en las respuestas la clave para acertar con el diagnóstico.
   Castro aconseja a los padres seguir una serie de pautas para que sus hijos superen la enfermedad:
Colaborar con el psiquiatra o psicólogo.
- No crear situaciones de estrés o presionar a los hijos.
- No mimar en exceso a los menores y no cambiar las pautas educativas.
Aumentar las muestras de cariño.
- Buscar más tiempo para pasar en familia.

martes, 14 de enero de 2014

Buenos días,
Con la entrada de a;o nos renovamos y le damos una nueva cara a nuestra pagina web donde iremos colgando todas las novedades y promociones.
Esperamos que os guste!!!!!!
http://www.ailegabinetedeterapia.es/